Verificación antes de avisar a nadie
Cada zona de tu alarma —puertas, ventanas, pasillos— lleva un detector que envía la señal a nuestra central receptora en el momento en que salta. Un operador comprueba qué ha ocurrido antes de dar aviso, así que una ráfaga de aire o un animal doméstico no activan una respuesta real.
- Detectores de apertura, presencia y rotura de cristal en las zonas que definas
- Verificación por vídeo o audio antes de escalar el aviso
- Batería de respaldo para que la alarma siga activa si se corta la luz
- Activación y desactivación con PIN, tarjeta, huella o app móvil